Ejercicio

Sabias que

Entrenamiento neuromuscular como prevención de la lesión de LCA

Ejercicio de rodilla

Autora: Ximena Flores

La ruptura del ligamento cruzado anterior es una lesión común, que afecta principalmente a individuos jóvenes físicamente activos.

La lesión se caracteriza por la inestabilidad articular, lo que conduce a una disminución de la actividad, lo que puede conducir a una mala calidad de vida relacionada con la rodilla.

También se asocia con un mayor riesgo de osteoartritis secundaria de la rodilla (Quatman, 2016).

Esta puede causar una discapacidad significativa en individuos activos; sin embargo, aproximadamente un tercio de esta población no experimenta discapacidad o discapacidad y se les conoce como personas que se enfrentan (Anderson, 2016).

Los síntomas más frecuentes tras la lesión del LCA son dolor, tumefacción articular leve y sensación de fallo-inestabilidad de rodilla, fundamentalmente en actividades de torsión-recorte-desaceleración (Ayala, 2014).

También pueden llegar a presentar dolor en la rodilla localizado en la parte posterior de la misma con posible derrame de líquido sinovial, inflamación y reducción del movimiento de la articulación (Valderrama, 2017).

Cuando se genera la ruptura del ligamento cruzado anterior, el atleta refiere sensación de «pop» o tronido, hay aumento de volumen, pérdida de la movilidad de la extremidad afectada y hemartrosis secundaria, síntoma cardinal en ruptura de LCA (Garlín, 2016).

Mecanismo de lesión:

Las lesiones del LCA pueden clasificarse según sus mecanismos de ocurrencia: contacto directo, contacto indirecto o no contacto (Lang, 2017):

Contacto directo: Se aplica una fuerza externa a la rodilla, lo que resulta en una lesión. Es más probable que el contacto provenga de otros jugadores en lugar de bolas, palos u objetos estables (Lang, 2017).

Contacto indirecto: Ocurre cuando una fuerza externa aplicada a una parte del cuerpo que no sea la rodilla da como resultado una lesión de LCA. Por ejemplo, la fuerza externa aplicada al tronco o al muslo lateral durante el corte o el giro puede hacer que un atleta aterrice con una flexión disminuida de cadera y rodilla.

Este aterrizaje rígido resultante puede provocar lesiones en el LCA. De manera similar, una fuerza aplicada al muslo anterior puede hacer que la rodilla se hiperextienda, lo que lleva a una traducción tibial anterior y una rotación excesiva, lo que puede traducirse en una mayor tensión en el LCA y provocar una rotura del LCA (Lang, 2017).

Sin contacto: La lesión de LCA sin contacto es causada por un mecanismo multiplano en personas que posiblemente carecen de estabilidad dinámica de la articulación de la rodilla (Anderson, 2016).

Cabe mencionar que las mujeres tienen mayor riesgo de sufrir lesiones sin contacto, es decir, durante actividades con efecto de torsión como sucede al correr haciendo giros y pivote en una pierna, o por efecto de la desaceleración al aterrizar después de un salto o detenerse en forma súbita (Alanis, 2012).

Factores de riesgo

Los factores de riesgo para la lesión del LCA incluyen factores extrínsecos lo cuales son externos al atleta y pueden incluir el nivel y el tipo de actividad, así como el tipo de superficie de juego, las condiciones ambientales y el equipo utilizado (Smith, 2012).

Por otro lado, los factores intrínsecos pueden ser genéticos (predisposición familiar, polimorfismos de colágeno), anatómicos (ancho de muesca estrecho, aumento de la pendiente tibial, geometría de la articulación de la rodilla, alineación de la extremidad inferior, índice de masa corporal), hormonales, biomecánicos y neuromusculares (mecánica de salto-aterrizaje, desplazamientos del tronco) (Lang, 2012).

Intervención Fisioterapéutica

La rehabilitación fisioterapéutica es un componente crítico tanto en la fase aguda de la lesión como en la recuperación después de una reconstrucción de LCA para recuperar los arcos de movilidad de la rodilla, fuerza del cuádriceps y una marcha normal.

Por lo que un programa de entrenamiento neuromuscular que se centra en maximizar el rendimiento después de la reconstrucción del ligamento cruzado anterior puede reducir el riesgo de una segunda lesión del LCA.

Ejercicios de prevención, el fortalecimiento del cuádriceps y la formación de perturbaciones como un mecanismo plausible (Garlín, 2016).

Aplicación de fisioterapeuta

Entrenamiento neuromuscular como prevención de la lesión de LCA

Para que muchos adultos jóvenes participen de manera segura y disfruten de los beneficios para la salud de los deportes y la actividad física, la prevención de la lesión del LCA puede ser la intervención más efectiva (Hewett, 2016).

Para su prevención es importante implementar ejercicios donde se trabaje la cadena muscular de miembros inferiores de manera equitativa, a saber, que se busque un balance muscular para evitar compensaciones o alteraciones en los rangos de movilidad (Lang, 2017).

Por lo que el entrenamiento neuromuscular es un método que desarrolla la capacidad del atleta de procesar y utilizar la información sensorial para coordinar y controlar la fuerza muscular con el fin de dar mayor estabilidad a las articulaciones.

Inicialmente, el entrenamiento debe enfocarse en las señales de información propioceptiva para mantener el equilibrio corporal y posteriormente incorporar la coordinación (Alanis, 2012).

La fuerza muscular, la activación y la coordinación sinérgica son importantes para la función neuromuscular general, pueden mejorar la propiocepción y el rendimiento y probablemente son factores importantes que podrían modificarse para las tácticas de prevención de lesiones de LCA (Hewett, 2016).

El entrenamiento neuromuscular, puede aumentar la estabilidad dinámica de la rodilla y disminuir el riesgo de lesión del LCA secundaria a cambios hormonales durante el ciclo menstrual (Anderson, 2016).


Conclusión

Existe evidencia clara de que los programas de entrenamiento neuromuscular pueden mejorar el rendimiento deportivo a través del aumento de la fuerza, la potencia y la coordinación, así como abordar los déficits neuromusculares (Hewett, 2016).

Por lo que, la introducción de entrenamiento neuromuscular integrada a cualquier edad y si esta se mantiene durante toda la infancia hasta la edad adulta, promueve resultados positivos para la salud, tiene el potencial para mejorar el rendimiento deportivo

y reducir el riesgo de lesiones relacionadas con el deporte y, más específicamente, del ligamento cruzado anterior en atletas jóvenes (Myer, 2011).


¿LISTO PARA TRANSFORMAR TU SALUD?

En MoviGrow, diseñamos programas de ejercicio personalizado basados en ciencia.

Ya sea que busques recuperarte de una lesión, prevenir problemas futuros u optimizar tu rendimiento, nuestro equipo está listo para acompañarte.

¡Agenda con nosotros!

Parque Ameyal, Puebla | Plaza Gran Central, Cuautlancingo.
Contáctanos para tu evaluación inicial www.movigrow.com

Este artículo fue elaborado con base en evidencia científica actualizada.

Antes de iniciar cualquier programa de ejercicio, consulta con un profesional de salud. Las referencias están disponibles bajo solicitud.

REFERENCIAS CIENTÍFICAS

[1] Anderson, M.J.; Browning, W.M.; Urband, C.E.; Kluczynski, M.A.; Bisson, L.J. (2016). Un resumen

sistemático de revisiones sistemáticas sobre el tema del ligamento cruzado anterior. Orthop J Sports Med.

4 (3).

[2] Garlin, D.E.; Reyes, E.; Penagos, A. (2016). Lesión del ligamento cruzado anterior. Opciones actuales de

tratamiento en el deportista. Orthotips. 12 (2).

[3] Hewett, T.E.; Myer, G.D.; Ford, K.R.; Paterno, M.V .; Quatman, C.E. (2016). Mecanismos, predicción y

prevención de lesiones de LCA: reduzca el riesgo con tres herramientas afiladas y validadas. J Orthop

Res. 34(11).

[4] Lang, P.J.; Sugimoto, D.; Micheli, L.J. (2017). Prevention, treatment, and rehabilitation of anterior

cruciate ligament injuries in children. Open Access J Sports Med. 8: 133–141.

[5] Shafiei, S.E.; Peyvandi, S.; Kariminasab , M.H.; Shayesteh, M.; Khalilian, A.; Aghajantabar, Z. (2016).

Variaciones de laxitud de rodilla en el ciclo menstrual en atletas femeninas derivadas a la clínica

ortopédica. Asiático J Sports Med. 7 (4).

[6] Paterno MV , Schmitt LC, Ford KR, et al (2010). Las medidas biomecánicas durante el aterrizaje y la

estabilidad postural predicen la segunda lesión del ligamento cruzado anterior después de la

reconstrucción del ligamento cruzado anterior y el regreso al deporte. Am J Sports Med. 38: 1968-1978.


Sugerencias de lectura: